Majestuosa obra de los siglos XVII-XVIII, dedicada a los santos Felipe y Santiago que sustituyó a una románica que ya se les quedaba pequeña.
A destacar: su portada sobria y monumental y ya en su interior la luz y riqueza del espacio y el Altar Mayor con su retablo.
Curiosidad: la puerta de acceso, en su día fue de la Basílica del Pilar
Bisous, bisous.S.
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